Por su parte las Fuerzas de Defensa de Israel informaron el martes que habían atacado el campo de refugiados de Jabalia en un intento de liquidar a un jefe del movimiento palestino Hamás y explicaron las muertes de civiles como una "tragedia de la guerra".
Según el Ministerio del Interior del enclave, al menos 400 personas en el campo de refugiados murieron y resultaron heridas en el ataque.
El miércoles, se informó sobre nuevos ataques israelíes contra ese campamento y decenas de víctimas entre la población civil.
Numerosos países condenaron el ataque y acusaron a Israel de violar el derecho internacional.
Además, Bolivia anunció la ruptura de relaciones con Israel, mientras que Baréin y Jordania retiraron a sus embajadores y Chile y Colombia llamaron en consulta a sus respectivos representantes diplomáticos ante el Estado judío.
Ataque sorpresa
El 7 de octubre, Hamás lanzó miles de cohetes desde la Franja de Gaza en un ataque sin precedentes y realizó una incursión armada en las zonas fronterizas del sur de Israel.
Los combatientes de Hamás mataron a cientos de civiles y tomaron más de 200 rehenes.
En represalia las tropas israelíes iniciaron la operación 'Espadas de Hierro' contra Hamás con bombardeos aéreos masivos de Gaza y la noche del 25 al 26 de octubre comenzaron una campaña terrestre.
El Gobierno israelí impuso además un bloqueo total al enclave palestino cortando el suministro eléctrico y la entrada de alimentos, agua y combustible.
Numerosos países llamaron a Israel y Hamás a detener las hostilidades, que hasta la fecha han dejado ya más de 9.000 muertos, en su mayoría niños y mujeres, en Gaza y más de 1.400 fallecidos en Israel, y negociar un alto el fuego.
También se multiplican las voces a favor de una solución de dos Estados como única vía posible para lograr una paz duradera en la región.
(Sputnik)