La revocación de las detenciones fue determinada por el ministro después de que la Procuraduría General de la República (PGR) presentara cargos contra los acusados por incitación al delito y asociación delictuosa, entre otros.
De Moraes consideró que los acusados ya fueron procesados y no representan mayor riesgo para el proceso judicial ni para la sociedad en este momento y pueden responder en libertad.
La Policía Federal de Brasil detuvo en enero a 2.151 personas que habían participado en las protestas y acampaban frente a los cuarteles.
De ellas, 745 fueron liberadas inmediatamente después de ser identificadas, incluyendo personas mayores de 70 años, personas de entre 60 y 70 años con comorbilidades y cerca de 50 mujeres que estaban con niños menores de 12 años en las manifestaciones, detalla el STF.
De las 1,406 personas que quedaron detenidas, ya fueron liberadas más de 1.000 y permanecen en prisión 392: 310 hombres y 82 mujeres.
Hasta el momento, la PGR denunció a 919 personas por instigación pública a delinquir y asociación delictuosa.
De ese total, 219 personas también responderán por delitos más graves: daño calificado, abrogación violenta del estado de derecho y golpe de Estado.
El 8 de enero, miles de bolsonaristas radicales irrumpieron en los edificios del Congreso Nacional, el STF y el Palacio del Planalto (sede del Gobierno), reclamando una intervención militar para derrocar a Luiz Inácio Lula Da Silva, quien había asumido una semana antes.
Los manifestantes violentaron las barricadas, atacaron a efectivos de seguridad, rompieron puertas y ventanas y ocuparon parte del edificio y los techos de la sede del Ejecutivo.
(Vía Sputnik)