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China se convertirá en el líder de la extracción del "oro blanco"

China alcanzará en 2026 al primer puesto entre los mineros mundiales de litio derrocando a Australia.

China se convertirá en 2026 en el mayor productor mundial de litio, superando a Australia y consolidando su dominio en la cadena global de suministro de minerales críticos para la transición energética. Así lo proyecta la consultora Fastmarkets, citada por la agencia Reuters, en un informe que subraya el avance sostenido del gigante asiático en un sector fundamental para el futuro tecnológico y ambiental del planeta.

El litio, también conocido como oro blanco, es esencial para la fabricación de baterías de autos eléctricos, celulares, paneles solares y otros dispositivos fundamentales para la descarbonización de la economía. Su demanda ha explotado en los últimos años, impulsada por los compromisos internacionales hacia una matriz energética más limpia. Según el Foro Económico Mundial, se estima que la demanda mundial del mineral alcanzará entre 3 y 4 millones de toneladas en 2030.

La nueva geografía del litio

China, que desde hace años lidera la refinación y manufactura de baterías, se encamina ahora a dominar también la fase extractiva. De acuerdo con Fastmarkets, en 2026 las empresas chinas producirán entre 8.000 y 10.000 toneladas métricas más de litio que sus competidoras australianas. Para 2035, se prevé que China extraiga 900.000 toneladas métricas, seguida por Australia con 680.000, Chile con 435.000 y Argentina con 380.000.

Desde 2017, Australia ocupaba el primer puesto en el ranking global de productores de litio, gracias a sus vastas reservas y una industria minera altamente desarrollada. Sin embargo, la inversión sostenida de China y el fuerte respaldo estatal a sus empresas del sector están inclinando la balanza.

Una apuesta estratégica

El avance chino en el litio no se explica únicamente por el volumen de extracción. Paul Lusty, jefe de investigación de materias primas para baterías en Fastmarkets, destaca que muchas compañías mineras chinas no son rentables, pero siguen operando con altos niveles de producción gracias al apoyo gubernamental. “Esta producción continuada —a pesar de la falta de rentabilidad en el mercado— empieza a tener mucho más sentido cuando se tienen en cuenta todos estos factores”, señala el experto.

La estrategia china responde a una visión de largo plazo: asegurar el control sobre recursos importantes en un escenario de competencia global por minerales críticos. De hecho, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), China lidera la producción de más de la mitad de los minerales clasificados como estratégicos para la seguridad y desarrollo tecnológico global.

Litio: motor de la transición energética

El litio comenzó a producirse comercialmente en 1923 y ha tenido múltiples usos, desde aplicaciones médicas hasta insumos para la construcción. Sin embargo, su protagonismo actual está ligado al auge de la electromovilidad y el almacenamiento de energía. Sin este recurso, la expansión de los vehículos eléctricos o el desarrollo de soluciones energéticas limpias sería inviable.

En este contexto, el movimiento de China para posicionarse como el mayor productor global tiene implicancias económicas y geopolíticas. La capacidad de controlar el acceso al litio se traduce en influencia sobre industrias enteras y sobre los ritmos de la transición energética mundial.

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