Isabel asciende al trono en febrero de 1952, tras la muerte de su padre, Jorge VI. Antes, había asistido a la coronación de sus padres, el rey Jorge VI y la reina consorte Isabel, convirtiéndose en la primera que mujer que siendo presunta heredera veía coronarse a sus progenitores.
La salud del rey Jorge VI comenzó a desmejorar seriamente en el verano boreal de 1951, según la Enciclopedia Britannica, por lo que Isabel lo representó en varios eventos oficiales, incluido el desfile Trooping the Colour.
Para ese momento ya estaba casada con el príncipe Felipe, el fallecido duque de Edimburgo. Al año siguiente, ella y su esposo partieron en enero hacia un viaje que tenía como destino Australia y Nueva Zelandia y, cuando se encontraban de camino en Kenya recibieron la noticia del fallecimiento del rey Jorge VI por cáncer de pulmón.
Fue el 6 de enero de 1952, fecha en la que Isabel se convirtió en reina. Sin embargo, su coronación en la Abadía de Wastminster tuvo lugar más de un año después, el 2 de junio de 1953.