El mandatario aseguró que la alocución buscaba reforzar la confianza de la ciudadanía en las elecciones de su país, aunque varios medios norteamericanos coincidieron en que dedicó buena parte de la intervención a socavarlas. La misma distancia aparece entre sus afirmaciones y el contenido de los archivos que exhibió.
Sospechas sobre Venezuela
Sobre esas sospechas, la agencia «no confirmó de manera definitiva que se haya ejecutado un fraude electrónico a gran escala en elecciones venezolanas específicas», y su evaluación de línea base sostenía que «otros factores explican mejor los resultados electorales». El documento atribuía a los funcionarios venezolanos «cierta capacidad para manipular los sistemas de voto electrónico», sin prueba de que esa tecnología —obra sobre todo de la firma Smartmatic— se hubiera empleado para torcer votación alguna.
Documentos de la CIA contradicen relato sobre Venezuela.
Fuentes limitadas
Los indicios sobre técnicas avanzadas, añade el informe, provenían de «fuentes limitadas», y las vulnerabilidades detectadas quedaban en el plano teórico. Otra de sus conclusiones mira fuera del territorio venezolano.
El análisis descarta que Caracas pudiera amañar votaciones en el exterior. «Ni Smartmatic ni el Gobierno venezolano tenían la capacidad de manipular el resultado de unas elecciones fuera de Venezuela», señala el texto, según reseñó el diario The New York Times. La precisión alcanza de lleno a una teoría que el entorno de Trump difunde desde hace seis años.
(En base a Telesur)