La Caravana de la muerte es uno de los casos más emblemáticos de violación de los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet, que dejó más de 3.000 muertos y 38.000 torturados, según cifras oficiales.
Poco después del golpe que instauró la dictadura de Pinochet el 11 de septiembre de 1973, los militares organizaron una caravana que recorrió varias ciudades del país en busca de opositores para ejecutar a cerca de un centenar. El grupo era comandado por el general Sergio Arellano Stark, quien actuaba como “delegado del comandante en jefe”, lo que implicaba que debía ser obedecido como si fuese el propio Pinochet.
Muchas víctimas fueron sacadas de las cárceles para ser asesinadas y en varios casos, el general Arellano Stark --ya condenado-- ordenó a oficiales de los regimientos locales participar en los asesinatos, que fueron justificadas como fallos de consejos de guerra que nunca se realizaron.
El asesinato de un periodista
Una de las víctimas más recordadas es el periodista Carlos Berger, miembro del Partido Comunista, quien fue detenido en la ciudad de Calama (norte) por negarse a dejar de trasmitir en la radio donde trabajaba, el día del golpe militar. Berger fue ejecutado el 19 de octubre por miembros de la caravana de la muerte, según la investigación del caso.
Pinochet, fallecido en 2006, fue procesado y estuvo bajo arresto domiciliario por este caso, el primero por el cual debió comparecer ante la justicia en Chile. Pero en julio de 2002 fue sobreseído por la Corte Suprema, por una supuesta demencia que le impedía defenderse en tribunales.
Fuente: Página 12