"Los lazos entre Rusia y Cuba son indestructibles. Fidel fundó sus bases. Raúl las desarrolló y nosotros les daremos continuidad. Moscú sabe que podrá seguir contando con La Habana", destacó.
Según Díaz-Canel, Fidel comprendió muy bien "los lazos de fraternidad que han unido a ambas naciones", así como "admiró la grandeza del pueblo soviético durante la Gran Guerra Patria (1941-1945), su humanismo y la capacidad de sacrificio para salvar a la humanidad del fascismo".
"Hasta sus últimos días, (Fidel) se mantuvo especialmente atento a los acontecimientos de esta gran nación. Seguía cada hecho, cada noticia vinculada a Rusia y otorgaba especial importancia a su papel en la política mundial. Por eso, este monumento es también un homenaje a la amistad ruso-cubana, que está forjada en bases muy sólidas", enfatizó.
Díaz-Canel agradeció la presencia de Putin en la solemne ceremonia de inauguración del monumento en la plaza de Sokol, así como la asistencia de "los miembros de la Sociedad Geográfica de Rusia, la Duma de la ciudad de Moscú, y especialmente al escultor Alexéi Chebanenko".
Se trata de un monumento de bronce de tres metros de altura, que representa a Fidel en uniforme militar con su tradicional boina, de pie sobre un bloque de piedra con el mapa de Cuba.
Según los materiales del servicio de prensa del Kremlin, el monumento representa el camino heroico de un hombre que defendía los derechos de la gente en su país.
Díaz-Canel llegó el sábado a Moscú en visita de trabajo. La comitiva del mandatario cubano incluye al canciller, Bruno Rodríguez, el ministro de Economía, Alejandro Gil, y el titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, entre otros funcionarios.
(Vía Sputnik)