En declaraciones a la televisora CNN Brasil, Bolsonaro afirmó que el encuentro con Biden «será una reunión bilateral, privada, en la que retomaremos nuestra relación de verdad».
Señaló que «los gobiernos son pasajeros, pero los países son eternos. Él (Biden) está interesado en hablar con nosotros», recalcó.
Comentaristas políticos señalan que una Cumbre de las Américas excluyente amenaza con descarrilarse y eliminaría la mejor oportunidad para Washington de desplegar una política integral para el hemisferio occidental.
En un reciente artículo de opinión publicado en el diario The Hill, Ryan C. Berg, investigador principal del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, y Daniel F. Runde, también de esa institución, señalaron que el evento corre el riesgo de convertirse en un asunto somnífero.
La próxima cumbre continental abordará temas como la necesidad de un plan sanitario de emergencia, pues la Covid-19 demostró que la región no está preparada para responder a estas situaciones de manera común.
Washington decidió excluir a Cuba, Nicaragua y Venezuela del evento bajo el argumento de que no respetan los derechos humanos.
La acción motivó críticas severas por parte de jefes de Estado y de Gobierno, líderes políticos y sociales, y organismos internacionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.