En relación con esto es necesario hacer algunas aclaraciones. En primer lugar, hay que destacar que nuestro país no salió del Nuevo Start, sino que suspendió su participación en el acuerdo y esta decisión puede ser revisada. Al mismo tiempo, con el fin de mantener un grado suficiente de previsibilidad y estabilidad en el área de misiles nucleares, Rusia continuará respetando las restricciones cuantitativas en relación a las armas estratégicas ofensivas en el marco del Nuevo Start y seguirá participando en el intercambio de notificaciones con la parte estadounidense sobre los lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales y misiles balísticos lanzados desde submarinos, a tenor del respectivo Tratado de 1988 entre la URSS y Estados Unidos. Sin embargo, es importante mencionar las acciones destructivas de EEUU en el contexto del Nuevo Start, incluso su incumplimiento de algunas disposiciones de este documento importante. Durante muchos años, Washington desestimó la relación entre las armas estratégicas ofensivas y defensivas. Mientras el Nuevo Start puede funcionar y ser viable solo en caso, de que no se aumente cualitativa y cuantitativamente el número de sistemas de defensa antimisiles de cada parte, la parte norteamericana continúa emprendiendo de forma demostrativa acciones diametralmente contrarias. No menos preocupante es la arbitraria exclusión unilateral de más de 100 unidades de armas ofensivas estratégicas de EEUU del registro a tenor del Tratado, que fueron renombradas para que dejaran de incurrir en las definiciones del Tratado o fueron declaradas como reconstruidas, sin dar a la parte rusa la oportunidad de comprobar de manera segura el cumplimiento de los resultados de dicha reconstrucción con lo estipulado en el Nuevo Start, es decir, cumplir con el procedimiento previsto expresamente en el Tratado. Además, las nuevas restricciones antirrusas impuestas por Washington el año pasado limitaron la capacidad de la Federación de Rusia para llevar a cabo inspecciones en territorio estadounidense, violando los procedimientos estándares de inspección y creando una clara ventaja unilateral para la parte estadounidense.