¿Cómo lo descubrieron?
Para su experimento, los investigadores recolectaron muestras de agua de estanque, aislaron diferentes microbios y luego agregaron grandes cantidades de clorovirus, un habitante de agua dulce que infecta las algas verdes. Dos días después, pudo corroborarse que las poblaciones de Halteria crecían unas 15 veces, mientras que los niveles de clorovirus se habían reducido unas 100 veces.
Para asegurar que realmente este consumo de virus, en pruebas posteriores se marcó el ADN del clorovirus con un tinte verde fluorescente. Poco después, las "vacuolas" de los Halteria, el equivalente microbiano de los estómagos, brillaban de color verde; esto confirmó que los virus estaban siendo ingeridos.
El microbio Halteria usado en el experimento, es un género de ciliados común del reino protista, de entre 15 y 35 µm (micrometros), del que se conocen cerca de una veintena de especies. Los mismos presentan una forma de globo y una corona de cilios largos -parecidos a pelos- lo impulsan dando saltos a través del agua, por lo que se los conoce como ciliados saltarines, y otros cortos que los ayudan a digerir alimentos.
Foto: La Vanguardia / Proyecto Agua
Las muestras de laboratorio del ciliado no solo consumieron los clorovirus agregados a su entorno, sino que el virus gigante impulsó el crecimiento de Halteria y aumentó el tamaño de su población.
"Están hechos de cosas realmente buenas: ácidos nucleicos, mucho nitrógeno y fósforo", minerales esenciales para el crecimiento celular y el metabolismo, dijo el investigador DeLong. Así que, en términos microbianos, este refrigerio es tanto o más nutritivo que otros alimentos que puedan consumir, "Todos querrían comérselos", opinó DeLong.
Las pruebas de laboratorio de los científicos demostraron que una dieta basada únicamente en virus, o "virívora", puede respaldar el crecimiento fisiológico de un organismo e incluso el aumento de la población. Además, en muestras de agua que no ofrecían otras fuentes de alimento para Halteria, el microbio creció unas 15 veces en dos días solo por comer el clorovirus. Y lo que es más sorprendente aún: las muestras que no tenían virus no experimentaron ningún crecimiento.
Comerían billones de virus todos los días
Según DeLong, estos organismos en un pequeño estanque podrían consumir 10 billones de virus al día. "Si multiplica una estimación rudimentaria de cuántos virus hay, cuántos ciliados hay y cuánta agua hay, se obtiene esta enorme cantidad de transferencia de energía (en la cadena alimenticia)", expuso el científico. "Si esto está sucediendo a la escala que creemos que podría ser, debería cambiar por completo nuestra visión sobre el ciclo global del carbono".
Este experimento ha demostrado que este oligotrico saltarín (género Halteria) puede ser introducido como el primer virívoro conocido. ¿Habrá más que no hemos descubierto? ¿Cómo afecta el descubrimiento a la evolución de las especies? ¿"Sirve" que se alimente de virus o transmite de especie a especie? El nuevo descubrimiento abrió nuevas posibilidades y puso sobre la mesa más investigaciones para la ciencia.