Entre los heridos, hay 43 empleados del Ministerio del Interior: 39 bomberos, dos agentes policiales y dos gendarmes, precisó el organismo.
La nota añade que 54 personas afectadas fueron trasladadas a diferentes centros médicos, de ellas, 10 fueron intubadas.
La Fiscalía General de Rumanía, por su parte, inició una causa penal por la tragedia.
"Se está realizando una investigación por el delito de destrucción intencional de bienes que conllevó una catástrofe (los apartados 1 y 2 del artículo 255 del Código Penal). Comenzó una investigación in situ que está coordinada por el fiscal", señala el comunicado.
Pese a los esfuerzos de los bomberos por extinguir el incendio, el fuego se extendió a otros tanques de gas, lo que provocó más explosiones.
Los rescatistas evacuaron a más de 3.000 personas de la decretada zona de peligro en un radio de 700 metros.
El primer ministro rumano, Marcel Ciolacu, anunció que Bucarest activó el mecanismo europeo de protección civil.
A su vez, el presidente de Rumania, Klaus Iohannis, declaró como prioritario el objetivo de proporcionarles a las víctimas todo el apoyo necesario y facilitar su acceso a atención de emergencia.
Iohannis también transmitió sus condolencias a la familia del fallecido y les deseó una pronta recuperación a los heridos.
(Sputnik)