Por su parte, el ministro del Interior, Juan Zapata, ratificó en la misma conferencia que el proceso electoral "se desarrolla sin ninguna novedad, sin incidentes a lo largo y ancho del país".
El funcionario recordó que en todo el país fueron desplegados más de 100.000 uniformados policiales, militares y de los servicios de emergencia, monitoreados en tiempo real a través de tres puestos de mando.
Asimismo, informó que 430 personas fueron detenidas hasta ahora por violar leyes electorales.
Zapata también confirmó que todos los candidatos ya votaron sin inconvenientes y llamó a la población a cumplir con su "deber cívico y patriótico", señalando que "la mejor expresión de la democracia es ir a las urnas".
Unos 13,4 millones de ecuatorianos eligen este domingo un nuevo presidente, que conducirá los destinos de la nación desde noviembre próximo hasta mayo de 2025, y los 137 integrantes de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral).
Además, responderán a dos consultas populares, una que busca erradicar la explotación petrolera en un bloque del Parque Nacional Yasuní y otra para suspender la explotación minera en el Chocó Andino, la séptima reserva de la biosfera del país, reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
En caso de que ningún candidato obtenga 50% más uno de los votos válidos, o 40% de los votos y 10 puntos de diferencia sobre el segundo, habrá balotaje, que se disputará el 15 de octubre.
Los comicios anticipados fueron convocados luego de que el actual presidente Guillermo Lasso invocara en mayo el mecanismo constitucional denominado "muerte cruzada" (disolución del Poder Legislativo y renuncia del Poder Ejecutivo) para evitar un juicio político en su contra.
Quien resulte electo en las urnas gobernará desde el 25 de noviembre al 24 de mayo de 2025, hasta cumplir el mandato inconcluso de Lasso.
(Sputnik)