"Mientras estas cosas sigan atravesando los Estados Unidos y Canadá, seguiré pidiendo al Congreso que obtenga un informe completo basado en nuestra explotación de los restos", añadió.
Horas antes de la operación aérea estadounidense, la Administración Federal de Aviación informó sobre el cierre del espacio a{ereo sobre el lago Michigan por razones de seguridad que no fueron especificadas.
A través de un comunicado de prensa, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos anunció el cierre del espacio aéreo al definirlo como un espacio de "defensa nacional", lo que implica una restricción total para que los pilotos vuelen en la zona designada.
"El gobierno de Estados Unidos podrá usar la fuerza letal contra una aeronave si se determina que supone una amenaza inminente para la seguridad", informó el organismo.
Asimismo, se establece que se podrá interceptar y detener cualquier aeronave que circule en el área designada, además de que "se podrán tomar medidas de seguridad que tengan como resultado la perturbación, incautación, daño o destrucción de aeronaves no tripuladas que se considere que suponen una amenaza creíble para la seguridad de personal, las instalaciones o los activos protegidos".
Canadá también
El cierre del espacio aéreo en Michigan ocurre horas después de que el Gobierno de Canadá anunció que derribó un objeto volador no identificado que sobrevolaba el espacio aéreo de Yukón. Las autoridades canadienses declararon que recuperaron los restos para analizarlos y precisar qué era.
Días antes, el Departamento de Defensa de Estados Unidos informó que el pasado 10 de febrero derribó un "objeto de gran altitud" que volaba sobre las aguas territoriales de Alaska. Aunque establecieron que se trataba de una "amenaza para la seguridad de los vuelos civiles", no detallaron qué objeto era ni a quién pertenece.
El pasado 4 de febrero, Estados Unidos anunció que derribó un globo que sobrevoló varios días sobre su territorio y el cual, acusan, se trataba de un objeto de espionaje del Gobierno de China. Pekín ha rechazado el señalamiento y consideró que Washington reaccionó de forma exagerada.