El académico consideró que la historia de América Latina en las últimas seis décadas tiene una relación indisoluble con el parteaguas que significó el 1 de enero de 1959, pues por primera vez en este hemisferio comenzaba su bregar una revolución, en sus albores, democrática, popular, agraria y antiimperialista y luego, socialista.
"Fue expresión de la hondura de que el poder debía emanar del pueblo, el principal actor de cualquier proceso de evolución. Desde entonces, hemos sorteado disímiles escollos, vicisitudes, las consecuencias de un bloqueo criminal, agresiones militares, sanciones económicas, guerra bacteriológica, presiones de toda índole y la Revolución se ha mantenido enhiesta", indicó.
Los desafíos de una nueva época
Justamente en la jornada de este martes con la presencia del General de Ejército, Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, se realizó en Cuba el acto central por el 26 de Julio, en ocasión de celebrarse aniversario 69 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Al intervenir en el acto central, Miguel Díaz-Canel Bermúdez dijo que poder celebrar este acto de manera presencial es una proeza; lograda gracias al control de la pandemia, con recursos propios.
Recordó que el próximo año se cumplirán 70 años de estos hechos. “Los protagonistas vivos salen de los libros de historia y les enseñan a los estudiantes las razones que los llevaron a arriesgar sus jóvenes vidas son más certeza que la fe en sus ideales”.
Díaz- Canel agregó que está experiencia es también un desafío en la formación de las nuevas generaciones.
“La lógica imperial apuesta a la amnesia y a la parálisis social. Pretenden que bajo la presión de necesidades materiales generada por el bloqueo claudique el espíritu de resistencia del pueblo ".