Según el testimonio de Cauchy, la primera vez que el agresor la besó contra su voluntad después de empujarla, ella le reprochó el acto, manifestándole que "no estaba bien" y que no quería, pero Geddes le respondió que eso "sucede frecuentemente en las relaciones entre los entrenadores y las alumnas". Posteriormente, fue víctima también de humillaciones y maltratos psicológicos.
"Pensé en suicidarme"
"Me violó casi 400 veces en dos años", reveló la extenista en una entrevista para Franceinfo en mayo pasado, y explicó que eso provocó que quiera acabar con su vida.
"Tenía una pequeña libreta con los autógrafos de los jugadores del PSG porque los iba a ver al Camp des Loges", recordó. "Y entre estas hojas escribí: 'No puedo más, tiene que parar, voy a hacer que todo termine. Muchas veces pensé en suicidarme", agregó.
¿Cuál fue el motivo de su silencio?
Cauchy, cuya madre es de origen español, manifestó que tenía miedo de revelar a su familia el calvario por el que estaba pasando, ya que su papá había advertido de que si alguien le hacía daño no esperaría a la Justicia, sino que él mismo propinaría disparos a la persona con un arma que tenían en la casa.
Así, ella decidió callar al pensar que su padre podría ir a la cárcel.
Respuesta a las denuncias
En la audiencia, Cauchy también indicó que una mujer había denunciado ante el presidente del club la violencia física y verbal por parte del entrenador, pero este lo justificó: "Sí, pero nos trae títulos".
Desde 2021, Geddes, de aproximadamente 55 años de edad, cumple una condena de 18 años de prisión por los delitos de violación y agresión sexual a cuatro niñas de entre 12 y 17 años de edad. Los actos fueron cometidos entre el año 2000 y 2014, precisa Le Monde.
(Vía RT)