En paralelo, resta definir otra parte muy importante del organigrama. Como Daniel Scioli, ex ministro de Producción y de relaciones tensas con Massa volverá a la embajada en Brasil, se busca reemplazo para la secretaría de Producción. Su hombre de consulta allí es el "Vasco" José Ignacio De Mendiguren, del Frente Renovador de la primera hora, ex titular de la UIA y actual jefe del Banco Bice. Lo mismo ocurre con Agricultura, donde Julián Domínguez dejó su cargo. En este caso, Massa le ofreció quedarse, pero no aceptó. Para la secretaría de Agricultura hay dos nombres con los que se negocia: uno es Gabriel Delgado, actual representante del Instituto Agropecuario y que alterna sus días entre Brasilia y Buenos Aires. El segundo, que suena con menos fuerza, es Jorge Solmi, actual Secretario de Asuntos Institucionales de la cartera. Con Delgado habla Massa seguido y asesor en esos temas. Se hizo conocido para el gran público por ser uno de los interlocutores del Gobierno en el intento fallido de nacionalizar la aceitera Vicentin. Delgado pudo ser el primer ministro de Agricultura de Fernández y terminó perdiendo la pulseada con el formoseño Luis Basterra, seleccionado entonces por la vice, Cristina Kirchner.
Si bien no aceptará un cargo, Massa está charlando también con el economista Miguel Peirano para que sea un hombre de consulta permanente. Peirano, ex ministro de Economía está volviendo del exterior para sentarse formalmente con el tigrense. El nombre de Eduardo Setti, actual secretario de Finanzas, también es una posibilidad para acompañar a Massa en Economía. No se descarta además que Guillermo Michel, massista 100 por ciento, tenga un lugar más relevante fuera de su actual posición de titular de Aduanas. Estos cambios y la consecuente salida de Batakis pone en riesgo, también, a la secretaría de Comercio hoy a cargo de Martín Pollera. No está aún definido que pasará con ese puesto.
En este contexto hay dos sobrevivientes que son del riñón albertista. Uno es el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, que no presentó su renuncia y el presidente lo conserva; y el titular del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce. Si bien cerca del funcionario aseguran que seguirá, no se descartan cambios y hay nombres en danza. Según supo este diario, uno de ellos es el de Lisandro Cleri, ex BCRA y actual titular del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses. El otro, con menos chances, es Matías Tombolini, ex Banco Nación y hoy en ARSAT.
Pesce, en las últimas horas, tiene algo a favor o en contra, dependiendo la mirada. Casi que le hizo el trabajo sucio a Massa diagramando el dólar agro y subiendo la tasa de interés, factor central en el marco de un proceso inflacionario desatado. Si se queda o no, aún, es un enigma. Pero no es un personaje menor dado que es la última persona de peso en la economía que tendría Fernández.
Por Leandro Renou (vía Página 12)