Rusia y Ucrania son dos de los principales exportadores mundiales de cereales. Venden un tercio del abastecimiento mundial de trigo, y Ucrania es también un gran productor de maíz, cebada y aceite de girasol.
A partir de este acuerdo, personal turco, ucraniano y de la ONU supervisará la carga de granos en los tres puertos, informó Europa Press. Luego los barcos cruzarán el Mar Negro hacia el estrecho del Bósforo, en Turquía, donde funcionará un Centro de Coordinación Conjunto con representantes de Ucrania, Rusia, Turquía y la ONU. En ese mismo lugar se revisarán los barcos que se dirijan hacia Ucrania para comprobar que no transporten material bélico, como reclamaba Rusia.
El corredor seguro incluye el compromiso de los dos países de que no atacarán los barcos ni los puertos involucrados en estas exportaciones. Además, Ucrania deberá despejar el recorrido de los barcos de las minas que colocó para proteger sus puertos. Se prevé que tome algunas semanas en ponerse en marcha efectivamente el acuerdo y que una vez que se logre, salgan 5 millones de toneladas de granos por semana.
Además de lo que implica volver a contar con esos productos, Guterres celebró que este es “un acuerdo sin precedentes entre dos partes involucradas en un conflicto sangriento”. Sin embargo, señaló que ese conflicto “continúa y la gente muere todos los días”.
El secretario general de la ONU manifestó que el acuerdo incluye también “facilitar el acceso sin trabas a los alimentos y fertilizantes originarios de la Federación de Rusia a los mercados mundiales”. De acuerdo con la agencia Efe, aunque estos productos no están sometidos a sanciones, los intermediarios y bancos evitan tratar con empresas rusas y esto ha afectado en la oferta. Tanto Rusia como Bielorrusia, país sobre el que también pesan sanciones, son grandes exportadores mundiales de potasa, un fertilizante muy utilizado.