El 11 de setiembre de 1973, el Gobierno de la Unidad Popular liderado por el entonces presidente chileno Salvador Allende (1970-1973) fue derrocado por un golpe de Estado encabezado por el general Pinochet.
Allende murió, supuestamente por suicidio con un fusil que le había regalado el líder cubano Fidel Castro, tras el bombardeo militar al palacio de La Moneda.
La dictadura se extendió hasta 1990; más de 1.000 personas desparecieron a manos de los militares, que se coordinaron con otras dictaduras de la región para perseguir a simpatizantes de izquierda, 3.200 fueron ejecutados y miles partieron al exilio.
Pinochet entregó el poder en 1990 tras las elecciones del año anterior, pero quedó como comandante del Ejército hasta 1998 cuando pasó a ser senador vitalicio.
Ese año, fue detenido cuando se encontraba en Londres tras un pedido de captura internacional emitido por dos magistrados españoles por la desaparición, secuestro o asesinato de ciudadanos españoles en Chile entre 1973 y 1983.
El proceso se convirtió tanto en una polémica como una odisea.
En marzo de 2000 Pinochet volvió a Chile pero le esperaban varios años de idas y vueltas acatando o desobedeciendo órdenes de la justicia a pedido de los magistrados españoles.
Falleció en diciembre de 2006 a los 91 años, en medio de casos penales por violaciones a los derechos humanos, evasión de impuestos y malversación.
(Sputnik)