Asimismo, dos asesores de alto nivel de la Casa Blanca sugirieron que Waltz debería dimitir para evitar que el presidente de EEUU, Donald Trump, quede en una "mala posición".
"Todos en la Casa Blanca pueden estar de acuerdo en una cosa: Mike Waltz es un maldito idiota", declaró una persona cercana a la Casa Blanca. No obstante, aventuró que no esperaba repercusiones generalizadas por el incidente. "No creo que haya consecuencias políticas a largo plazo para Trump o la Administración, más allá de que esto pueda costarle el trabajo a Waltz", dijo.
Por otro lado, un tercer informante señaló que Trump ha hablado con Waltz sobre el asunto y que la Casa Blanca, por ahora, lo apoya.
Asimismo, un cuarto funcionario de la Casa Blanca afirmó que existe presión interna para que Waltz reconozca su error, lo que podría implicar una posible renuncia. Sin embargo, la fuente indicó que el destino del alto cargo depende en gran medida de la opinión personal de Trump sobre el asunto, al tiempo que llamó la atención sobre la participación de otros funcionarios de la Administración en el chat secreto.
En este sentido, dos de los informantes afirmaron que, si bien Trump puede culpar a Waltz por comprometer potencialmente la seguridad nacional del país, también podría fácilmente sentirse frustrado con Vance por salirse de la línea de la política exterior de la Administración en el chat, así como apuntar a Hegseth como presunto responsable de compartir detalles sensibles con el grupo.
Según los funcionarios de la Casa Blanca, Trump tomará una decisión sobre la cuestión en los próximos uno o dos días.
(Vía RT)