Aunque Ziegler afirmó que el encuentro fue consensuado y que posee pruebas en forma de un video grabado, las autoridades están investigando a fondo, incluyendo el análisis de dicho video y las imágenes de una cámara de seguridad.
A pesar de las acusaciones y la sugerencia del gobernador Ron DeSantis de que debería renunciar, Christian Ziegler se mantiene al frente del Partido Republicano en Florida. Sin embargo, la mesa del partido tomó medidas decisivas el pasado domingo, votando por unanimidad para removerlo de su cargo mientras dure la investigación. Además, le redujeron el salario a un dólar por año y le prohibieron contratar o despedir personal, hablar en nombre del partido, o recaudar fondos.
El escándalo también pone en entredicho el discurso moral de la derecha conservadora, ya que Bridget Ziegler, conocida por liderar el grupo conservador "Mom for Liberty" que aboga en contra del colectivo LGBTQ+, se ve envuelta en la polémica.
La sección de Pensilvania del grupo se abrió a raíz del escándalo, y Bridget Ziegler enfrenta críticas y llamados a dar un paso al costado de la Junta Escolar de Sarasota, donde tiene un cargo. Su participación en una reunión relacionada con Disneyworld, en represalia a la negativa de la empresa a una ley que limitaba el plan de estudios LGBTQ+ en las escuelas públicas, ha sido cuestionada, y la presidenta de la Junta Escolar de Sarasota, Karen Rose, la describió como una distracción "irreparablemente dañina" para la misión crítica de la junta.
Los demócratas también han levantado sus voces, criticando la hipocresía del matrimonio Ziegler, que durante años ha buscado prohibir libros y limitar la conversación sobre género y sexualidad. La titular del Partido Demócrata de Florida, Nikki Fried, ha exigido la renuncia de Bridget Ziegler, destacando la necesidad de coherencia y honestidad en la representación política.