Españoles: Juan Carlos... ha vuelto
Quienes pronosticaron que el regreso de Juan Carlos, el rey corrupto, sería un asunto discreto, acertaron: el Ejército del Aire no ha sacado a desfilar los cazas por el cielo de Sanxenxo. Con su residencia fijada en Abu Dabi –como se vive en una dictadura sangrienta tirando de ahorros no se vive en ningún lado–, España, relegada al papel de Botsuana, queda oficialmente inaugurada como lugar de esparcimiento. Ese agradecido destino de vacaciones al que acudir de vez en cuando a pegarse una buena juerga. Eso sí, aquí el trofeo no será un elefante, sino la dignidad de la sociedad. Hablando de tiros. Al Gobierno y la Casa Real le ha salido el suyo por la culata. Si en la maniobra por salvarle el culo a la monarquía, las instituciones encabezadas por Pedro Sánchez y Felipe VI acordaron que la mejor solución era que Juan Carlos se fuera de rositas a cambio de fijarle la residencia en el exntrajero, lo que nos queda de ahora en adelante es un circo cada vez que en España haya corrida de Morante, partido de Nadal, semifinal del Madrid o inauguración del Club Paradise. Bienvenido a casa, Majestad.