La mutación detectada del SAR-CoV-2, el virus que causa la COVID-19, demuestra que el virus es más rápido de lo que podemos ser en la adaptación de las vacunas y, además, solo se debería considerar la actuación de las dosis cuando la diferencia entre las cepas en circulación y la composición de las vacunas sea mayor.
Dada esta situación, las recomendaciones más urgentes de la EMA siguen siendo recibir la vacunación conjunta de la gripe y de la COVID-19, especialmente los grupos de riesgo, es decir, personas cuyo estado de salud les pone en mayor riesgo de desarrollar COVID-19 grave, lo que incluye a mayores de 60 años, embarazadas y pacientes con comorbilidades.
La EMA también recomienda vacunar a los niños con enfermedades subyacentes para protegerlos contra la hospitalización y la muerte causada por COVID-19 grave, aunque la decisión sobre el inicio de la campaña de vacunación a los más pequeños depende de los Estados miembros de la Unión Europea (UE).