Según la imputación del juez Sánchez Sarmiento y del fiscal Lugones, a los cuatro imputados se los acusa de "haber conformado una organización destinada a reclutar menores y mayores de edad en situación de vulnerabilidad, con el fin de someterlos a la práctica de relaciones sexuales y la explotación sexual sin su consentimiento, ya fuere por intercambio de dinero o por satisfacción personal o de terceros".
La causa por la que está siendo investigado el ganador del primer Gran Hermano se inició a partir de la denuncia de dos personas de identidad reservada (actualmente mayores de edad), que dijeron haber sido víctimas cuando tenían entre 11 y 14 años. Pero los testimonios se acumularon y ya hay al menos once relatos de jóvenes que padecieron esta situación en la ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Misiones.
En el expediente de la causa consta la sospecha de que los abusos ocurrían en “autos particulares en Caballito, Parque Centenario, Plaza Miserere, Costanera Sur, una quinta de Castelar, albergues transitorios del conurbano y domicilios particulares”.