En 1988, fue nombrado como uno de los cuatro miembros titulares de la Junta de Gobierno.
En 2020, la Justicia lo condenó por su participación en las matanzas ocurridas en Valdivia (sur) en 1973, durante la llamada Caravana de la Muerte, una operación militar ejecutada en los primeros meses de la dictadura en la que casi 100 personas, principalmente ligadas a movimientos de izquierda, fueron asesinadas a lo largo del país.
Un año más tarde fue declarado culpable por la Masacre de Chihuío, en Futrono (sur), donde ordenó el asesinato de 17 campesinos pertenecientes a un sindicato.
En 2023, la Justicia lo eximió de cumplir prisión en un recinto carcelario debido a su avanzada edad y su estado de "enajenación mental".
Durante el régimen de Pinochet, más de 28.000 personas fueron torturadas, 3.227 fueron asesinadas y unas 200.000 fueron obligadas al exilio, según cifras oficiales.