"Lo que hacemos es tomar las células tumorales de una persona enferma, las analizamos, vemos cuáles son sus factores de crecimiento", detalla Gil. En la vacuna, se inyectan moléculas que enseñan a nuestro cuerpo a combatir las células tumorales y se combina con la inmunoterapia, el tratamiento tradicional contra el cáncer.
De momento, sólo se está probando en 157 pacientes con melanoma en estado avanzado y sus resultados parecen positivos, con un 44% que tenían menos recaídas en este tipo de tumor, "que es bastante agresivo", añade Puyol.
En declaraciones hace unos días al diario británico 'The Guardian', el doctor Burton se ha mostrado convencido de que la farmacéutica podrá ofrecer estos tratamientos para "todo tipo de áreas de enfermedades" en unos cinco años. Moderna está trabajando en vacunas contra diferentes tipos de tumores cancerígenos.
"Tendremos esa vacuna y será altamente efectiva y salvará muchos cientos de miles, si no millones, de vidas", ha asegurado el científico, que ha avanzado que la compañía podrá ofrecer "vacunas personalizadas contra el cáncer contra múltiples tupos de tumores a personas por todo el mundo".