"Tenemos que calmarnos. No queremos que rompan nada. Que esos jóvenes se sientan tranquilos", subrayó la abuela del joven fallecido.
El Ministerio del Interior de Francia informó previamente de más de 700 detenciones y 45 agentes heridos en la noche del sábado a este domingo debido a los disturbios.
La violencia urbana en Francia se desató el 27 de junio, tras la muerte de un joven de 17 años a manos de un policía. La detención del agente, que será investigado por homicidio doloso, no calmó los ánimos.
Desde el martes pasado, los manifestantes incendiaron o vandalizaron miles de vehículos, cientos de tiendas y oficinas bancarias, así como decenas de ayuntamientos y escuelas a lo largo del país.
(Sputnik)