Este domingo está prevista la celebración de una cumbre extraordinaria de la Cedeao, cuyo objetivo, según los golpistas, es validar "un plan de agresión contra Níger a través de una inminente intervención militar en Niamey en colaboración con los Estados africanos no miembros de la organización y ciertos países occidentales".
Níger, antigua colonia francesa, sigue siendo uno de los últimos aliados occidentales en el Sahel.
París interviene
París suministró al país drones, aviones de combate y desplegó allí 1.500 soldados para luchar contra los grupos terroristas que operan en la frontera de Malí, Burkina Faso y Níger.
El contingente militar francés estuvo previamente ubicado en Malí y Burkina Faso, pero las fuerzas francesas fueron expulsadas de ambos países tras los golpes de Estado de 2020 y 2022, respectivamente.
El 26 de julio, un grupo de oficiales integrados en el Consejo Nacional por la Salvaguarda de la Patria (CNSP) proclamaron la destitución del presidente Mohamed Bazoum, alegando "el continuo deterioro de la situación de seguridad" y la "mala gobernanza económica y social".
La junta militar suspendió las instituciones del poder, cerró las fronteras terrestres y aéreas de Níger e impuso un toque de queda en todo el territorio nacional.
Al día siguiente, el mando del ejército nigerino proclamó que se une a los oficiales golpistas para evitar un baño de sangre y preservar la integridad física de Bazoum, actualmente detenido.
El 28 de julio se anunció que el general Tchiani, excomandante de la guardia presidencial, asume la jefatura del CNSP y las funciones de "presidente de la transición" de Níger.
(Sputnik)