Además, el informe sostuvo que el ahora expresidente del BID no cooperó con la investigación y ocultó información, como correos electrónicos.
Claver-Carone, estadounidense con raíces cubanas, fue el primer ciudadano del país norteamericano en ocupar la Presidencia del BID, puesto que históricamente estaba destinado a latinoamericanos.
La ruptura con la tradición instaurada desde la fundación del banco en 1959 generó críticas a la decisión del gobierno de apoyarlo, por parte de la bancada de senadores del Frente Amplio, del entonces Canciller de la República, Ernesto Talvi, y del expresidente de la República Julio María Sanguinetti.