Este sábado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que la víspera eliminaron al secretario general de la organización chiita Hizbulá, Hasán Nasralá, junto con otros comandantes, durante su ataque al sur de Beirut. Más tarde, la propia milicia confirmó la muerte de su líder.
Nasralá fue uno de los fundadores del Partido de Dios, o sea, Hizbulá, y lo lideró durante 32 años.
Israel lo responsabiliza directamente de la muerte de muchos civiles y soldados israelíes, así como de la planificación y ejecución de miles de actividades terroristas.
Guerra no declarada
Israel y el Líbano se encuentran en una guerra no declarada desde el pasado 8 de octubre, cuando Hizbulá comenzó a lanzar misiles y drones suicidas hacia las comunidades del norte de Israel como gesto de solidaridad con el movimiento palestino Hamás, tras su incursión armada en Israel, que, a su vez, respondió a cada ataque.
Las acciones de ambos bandos han ido escalando, Israel ha eliminado a decenas de altos cargos de Hizbulá en los últimos dos meses, y se teme que el conflicto pueda convertirse en una guerra abierta o, incluso, una regional.
Desde el 23 de septiembre Israel realiza bombardeos aéreos masivos contra el Líbano que dejaron en menos de una semana más de 1.000 muertos, miles de heridos y hasta 200.000 desplazados, según las autoridades libanesas. El Gobierno del Líbano ya pidió a la ONU que intervenga y detenga la agresión.
Hizbulá, por su parte, sigue atacando con cohetes las zonas del norte de Israel.
Rusia aboga por implementar plenamente la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad de al ONU que pide a Israel cesar por completo las ofensivas, retirar sus fuerzas armadas del sur del Líbano, y a Hizbulá, replegarse al norte del río Litani.
(Sputnik)