En el habeas corpus presentado por Fujimori, el exmandatario exigió que a su edad y teniendo en cuenta su estado de salud, pueda seguir cumpliendo la condena en su domicilio. En el documento, cuenta que su condición ha empeorado desde que se le anuló el indulto y recuerda cómo en 2021 pasó por un infarto que le hace dependiente de una bomba de oxígeno gran parte del día.
Además de esta condena a 25 años de prisión, Fujimori tiene por delante otro proceso penal, junto a varios de sus ministros de Salud, por las esterilizaciones forzosas a casi 350.000 mujeres y 25.000 hombres de diferentes comunidades indígenas durante su gobierno.