Desde Venezuela, el canciller Yván Gil condenó el uso de la fuerza y lamentó especialmente los reportes de ataques contra instalaciones civiles iraníes que habrían causado víctimas inocentes.
En la misma línea, Brasil criticó los bombardeos y pidió respeto al derecho internacional, mientras que Chile advirtió sobre el riesgo de una escalada militar con consecuencias para la seguridad global. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó de equivocada la ofensiva militar, mientras que Ecuador expresó preocupación por el deterioro de la seguridad en la región.
Europa y Asia presionan por soluciones diplomáticas
Las reacciones también llegaron desde Europa y Asia, donde varios gobiernos reclamaron medidas urgentes para evitar una escalada mayor.
Rusia advirtió que los ataques amenazan el orden internacional y señaló que está dispuesta a colaborar en la búsqueda de soluciones pacíficas. En España, el presidente Pedro Sánchez rechazó la acción militar unilateral por considerar que agrava la inestabilidad global.
Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, solicitó convocar de urgencia al Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que Italia anunció contactos diplomáticos para impulsar una desescalada.
En Asia, China exigió detener la operación militar y pidió respetar la soberanía iraní. Corea del Sur también instó a las partes a reducir las tensiones.
En Oriente Medio, países como Catar y Egipto reclamaron volver a las negociaciones y priorizar soluciones políticas ante el riesgo de que el conflicto se extienda a toda la región.