El ataque fue reivindicado por Jaish ul-Adl, grupo armado salafista que lucha por la independencia de Sistán y Baluchistán.
En esta provincia fronteriza con Pakistán se producen a menudo los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los insurgentes baluches que operan a ambos lados de la frontera.
Señala por su parte la agencia EuroNews que el ataque se produjo después de los ataques iraníes en Irak y Siria. Irán disparó varios misiles contra lo que aseguró que era el “cuartel general de espionaje” israelí del Mosad en Irak.
La Guardia Revolucionaria de Irán justificó los ataques como respuesta a lo que definió como "recientes crímenes cometidos contra la República Islámica". Estados Unidos condenó los ataques calificándolos de "imprudentes e imprecisos".
No hay heridos entre el personal estadounidense en Irak y Siria ni daños a las instalaciones estadounidenses, aseguró el portavoz de la Casa Blanca. Los ataques se producen en un momento de intensas tensiones en la región y temores de una ampliación de la guerra de Israel en Gaza.
(En base a información de Sputnik y EuroNews)