La nueva espiral del conflicto palestino-israelí, desatada con el ataque sorpresa que el movimiento palestino Hamás lanzó el pasado 7 de octubre, ha causado hasta la fecha unos 1.200 muertos y cerca de 5.500 heridos en Israel y más de 16.000 muertos y 36.000 heridos en Gaza, según los últimos datos oficiales.
El 24 de noviembre entró en vigor una tregua humanitaria de cuatro días que Israel y Hamás pactaron con la mediación de Catar, tras siete semanas de hostilidades, y que fue prorrogada el pasado lunes por dos días más.
En los primeros cuatro días del armisticio se canjearon 50 rehenes israelíes, en su mayoría mujeres y niños, por 150 presos palestinos sin delitos de sangre, y se reanudó el flujo de ayuda humanitaria, suministros médicos y combustible a la Franja de Gaza.
Numerosos países llamaron a Israel y Hamás a establecer un alto el fuego; también se multiplican las voces a favor de una solución de dos Estados como única vía posible para lograr una paz duradera en la región.
(Sputnik)