“La IA (Inteligencia Artificial) podría impulsar un progreso extraordinario para la humanidad", detalló el secretario general.
"Desde predecir y abordar crisis hasta implementar programas de salud pública y servicios educativos, podría ampliar y amplificar el trabajo de los gobiernos, la sociedad civil y las Naciones Unidas en todos los ámbitos. Para las economías en desarrollo ofrece la posibilidad de superar tecnologías obsoletas y llevar servicios directamente a las personas que más los necesitan”, aseguró.
Aún así, sostuvo que "todo esto depende" de que "las tecnologías de IA se aprovechen de manera responsable", ya que producto de lo veriginosos que son los avances de la Inteligencia Artificial, el Consejo Consultivo deberá trabajar de forma "independiente y rápida" y a "contrarreloj".
"Sin entrar en una serie de escenarios apocalípticos, ya está claro que el uso malintencionado de la IA podría socavar la confianza en las instituciones, debilitar la cohesión social y amenazar la democracia", señaló.