La oficina permitirá al bloque mantener consultas periódicas con "socios claves" de la región tales como Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur.
En su concepto estratégico, presentado el año pasado, la Alianza Atlántica señaló que China planteaba desafíos sistémicos a la seguridad.
Según Nikkei Asia, la Alianza Atlántica tiene estaciones con funciones similares en las instalaciones de la ONU en Nueva York, en la sede de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa de Viena, así como en Georgia, Moldavia, Ucrania, Bosnia-Herzegovina y Kuwait.
Además, el país asiático aspira a mejorar su cooperación con la alianza militar en la esfera de la ciberseguridad, así como coordinar posiciones sobre nuevas tecnologías e intercambiar información sobre la lucha contra la desinformación. Eso será posible a través de la suscripción del Programa de Asociación Individualizado (ITPP, por sus siglas en inglés), que las partes planean firmar antes de la Cumbre de la OTAN que se celebrará en Lituania a mediados de julio.