Los dos modelos en juego
Allí enumeró: "empieza a discutirse si vamos a un país con apertura indiscriminada de las importaciones o la defensa de la industria nacional; si vamos a universidades aranceladas o seguimos con universidades pública; si vuelven los sistemas privados de jubilación o siguen los medicamentos gratis y más movilidad jubilatoria; si vamos a un mercado de trabajo con más derechos o menos; si se eliminan o no las vacaciones pagas, el doble aguinaldo y los convenios colectivos de trabajo, si va a haber trabajadores o vamos a condenar a nuestro pueblo a ser esclavo".
El objetivo de Massa, en este contexto, será lograr un buen resultado en octubre que le permita entrar en el ballottage con Milei. "Massa se tiene que plantear construir una nueva mayoría con el voto que está latente. Hay disponible un 11 por ciento de Larreta, que no creemos que vaya todo a Bullrich, y casi un cinco por ciento de Schiaretti, por ejemplo", decían en el búnker del oficialismo luego de que se conocieran los primeros números oficiales.
Cerca del ministro de Economía remarcaban que Massa va a conservar los votos de Grabois, que jugará alineado, y reflexionaban que con eso llegaban "a casi 28 puntos". "Bullrich tiene casi 17, ¿cuántos tomará de Larreta? Sergio, con lo de Grabois queda siete puntos arriba de ella", se ilusionaban. "Esta elección nos dejó en claro que hay un nuevo jugador en la oposición, pero ¿de dónde saca más votos él? Sergio puede ir a la pesca", remarcaban.
Tensión y sorpresa con Milei
En el bunker oficialista la noche comenzó con un clima de tensión y sorpresa. El rumor de que Milei estaba dando el batacazo comenzó temprano. Se decía que en una gran cantidad de provincias iba primero y que el número del libertario, que desde UxP el viernes ya imaginaban alto --cerca del 25 por ciento según un sondeo que habían realizado con unos seis mil casos--, estaba siendo superado. "Está más cerca del 30. Es impactante", decían con caras largas en el complejo cultural C de Chacarita.
Lo primero que se supo es que la PASO a nivel nacional daba como ganador a Milei en, al menos, 4 provincias: La Pampa, Corrientes; Neuquén y Mendoza y que estaba posicionado como el candidato más votado, el lugar que pretendía para él Sergio Massa. Los números que empezaban a llegar al centro de cómputos afirmaban esta teoría, pero todavía había esperanza porque eran resultados provisorios. Massa, finalmente, ganó en provincia de Buenos Aires, Chaco, Formosa, Catamarca y Santiago del Estero.
Luego, cerca de las 22 cuando se empezaron a conocer los votos del estratégico territorio bonaerense, las caras se relajaron un poco. A las 22.45 el precandidato a vicepresidente, Agustín Rossi, salió al escenario junto a Carlos Bianco y Cristina Álvarez Rodríguez, del gabinete de Kicillof, y dijo que "por espacio político, según las mesas testigo, La Libertad Avanza tiene el 30 por ciento, UxP el 28 y JxC el 27. La primaria posiciona a los candidatos de cada espacio, mañana empiezan las generales y vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer".
Lo cierto es que más tarde, con más mesas escrutadas ese número se modificó. Al cierre de esta edición UxP quedaba en el tercer lugar como coalición con el 27,3 y JxC segundo con el 28,25. Bianco, después, expresó que Axel Kicillof fue el candidato más votado en la provincia con 34 por ciento, que Carolina Píparo, de La Libertad Avanza, había quedado segunda con el 22 por ciento y que cada uno de los candidatos de Juntos por el Cambio, Néstor Grindetti y Diego Santilli tenían el 14 cada uno. "Somos el candidato y el frente más votado en provincia de Buenos Aires", remarcó. Esa tendencia se sostuvo. Al cierre de esta edición con casi el 94 por ciento de las mesas escrutadas Kicillof tenía el 36,38; Píparo el 23,78; Grindetti el 14,64 y Santilli el 14,35, contando solo los votos positivos.
Massa había llegado al búnker a las 20.30. Antes que él llegó el ministro del Interior y jefe de campaña a nivel nacional, Eduardo de Pedro. Lo hizo acompañado de Julián Domínguez. Todos subían al segundo piso del complejo donde había sillones, una mesa ratona y pantallas en las que seguían el minuto a minuto de las elecciones. También estaban allí Kicillof, el diputado Máximo Kirchner y Rossi, entre otros. A las medianoche finalmente subieron al escenario Massa, Kicillof, Rossi, Wado, Santoro, Máximo Kirchner, Grabois, Juliana Di Tullio y Cecilia Moreau, entre otros. El presidente Alberto Fernández estuvo en la quinta de Olivos siguiendo todo desde allí y la vicepresidenta se quedó en El Calafate, donde votó a la mañana.
Grabois apoya, Santoro se esperanza
El micrófono pasó de mano en mano. Primero fue Grabois, luego Kicillof y Santoro. Grabois le hizo entrega a Massa de una carpeta con su programa de gobierno, para que lo incorpore en su propuesta. "Nosotros dijimos que si perdíamos acompañábamos y por eso estamos acá, para manifestar nuestro apoyo a la fórmula ganadora de UxP", remarcó. "A la Argentina la acechan los buitres de afuera que nos quieren cortar la cabeza y los monstruos de adentro que nos proponen la destrucción de la convivencia democrática y que reniegan del concepto de justicia social. Como tenemos en claro que es lo que tenemos enfrente, vamos a poner toda nuestra fuerza militante a disposición para militar una victoria de nuestro espacio".
Santoro destacó la elección que hizo el espacio en la Ciudad de Buenos Aires, donde la interna de Juntos por el Cambio la ganó Jorge Macri y él quedó con un 22 por ciento. "En octubre es Santoro o Macri", dijo y agregó que "necesitamos construir una mayoría social amplia y profunda que le de a CABA una alternativa a la derecha, a la insensibilidad, a la injusticia y por eso vamos a recorrer todos los barrios". "Que nadie nos diga que es imposible", finalizó tras criticar y denunciar los problemas que hubo en la votación del distrito por el uso de la boleta electrónica.
Kicillof y la necesidad de seguir creciendo
Kicillof, a su turno, y mientras los militantes cantaban "a pesar de las bombas, de los fusilamientos, de los compañeros muertos, los desaparecidos, no nos han vencido", dejó en claro que la dicotomía entre UxP y la oposición es democracia y dictadura. Dijo: "esta democracia se sostiene sobre la memoria de la larga noche genocida. Dictadura nunca más". Y además trajo otra preocupación del oficialismo, la baja participación. El número final fue de 69,6. "Nos preocupa la caída de la participación", dijo y agregó que "hay que interpretar la falta de interés y nos comprometemos a trabajar para incorporar a esos sectores".
Kicillof también elogió a Massa de quien dijo que "es un orgullo compartir boleta", y lo felicitó "por el trabajo de estos meses", en los que mencionó las negociaciones con el FMI. "Hiciste todo lo posible en la negociación con el Fondo, bancaste la parada contra los embates de los especuladores y empezaste a contarle al país lo que proponemos para los próximos años", enumeró. "Hemos sido la lista más votada para gobernador en provincia", dijo y agregó que, sin embargo, no pueden sentirse satisfechos: "En la próxima etapa aspiramos a un nuevo gobierno donde trabajemos en todo lo que falta. No sobra Estado o derechos, falta más", aclaró y dijo que "comprendemos el malestar, pero los problemas de la vida cotidiana no se solucionan con las propuestas de la derecha. No es con motosierra, ajuste o dinamita como se construye un futuro mejor".
Por último, el gobernador subrayó: "ni Bullrich ni Milei están en condiciones de solucionar ni uno solo de los problemas que tenemos. En octubre no vamos a elegir entre peronismo y antiperonismo, vamos a elegir entre la derecha y los derechos. Hoy ganamos en la provincia, pero también estuvimos lejos de los resultados que necesitamos. No nos conformamos. Es una buena noticia que nuestro pueblo exija más".
Por Melisa Molina (vía Página 12)