"Los diez por ciento más ricos de la población mundial concentran más del 75 por ciento de la riqueza y emiten casi la mitad de todo el carbono que se lanza a la atmósfera; no habrá sostenibilidad sin justicia", dijo.
Además, destacó que la cumbre de Belém sirve para que los países que comparten la selva tropical (Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela) acudan con una postura más coordinada a la COP28 sobre el clima, que tendrá lugar a final de año.
"Vamos a la COP28 para decirle al mundo rico que si de verdad quieren preservar lo que tenemos de selva hay que poner dinero", remarcó.
En una conferencia de prensa, Lula enfatizó el tema del financiamiento.
"No es Brasil quien necesita dinero, no es Colombia quien necesita dinero, no es Venezuela. Es la naturaleza, contaminada por el desarrollo industrial de más de 200 años, la que lo necesita, que paguen su parte ahora para que podamos restaurar parte de lo dañado, es la naturaleza la que necesita dinero, financiación", afirmó.
Lula y los otros jefes de Estado presentes en la cumbre firmaron este miércoles un documento llamado "Unidos por la Selva" en que dicen estar preocupados con el incumplimiento de los objetivos de inversión por parte de los países desarrollados.
(Sputnik)