En la primera vuelta, Lula obtuvo 48,4% de los votos válidos, frente a 43,2% de Bolsonaro.
Las encuestas de opinión fallaron de forma notable, ya que en la víspera de las elecciones llegaron a pronosticar una ventaja de más de diez puntos para el líder de la izquierda.
El 1 de octubre, el instituto Ipec daba 51% de votos a Lula y 37% a Bolsonaro, mientras que Simone Tebet y Ciro Gomes empatarían con cinco cada uno.
La distancia entre las previsiones y el resultado sirvió de combustible para que Bolsonaro y diversos políticos de su círculo más cercano volvieran a cuestionar las encuestas, y propusieron incluso la creación de mecanismos legales para castigar sus errores.
Lula se quedó el domingo con la primera vuelta en las elecciones presidenciales al lograr el 48,43 por ciento de los votos, mientras que Bolsonaro obtuvo el 43,20 por ciento.
Entre ambos lograron 108.329.392 sufragios de un universo de más de 156 millones de votantes, lo cual demuestra el carácter de polarización política que se vive en el quinto país más grande del mundo.
Quien resulte ganador en la segunda vuelta asumirá por un nuevo período de cuatro años el 1 de enero de 2023.
(Vía Sputnik)