El programa le costará este año a las arcas del estado 712 millones de de reales (unos 135 millones de dólares).
El retroceso con Bolsonaro
“Mais Médicos” fue objeto de muchas críticas de parte de la derecha brasileña, especialmente de Bolsonaro y sus aliados, porque gracias a una asociación con la Organización Panamericana de la Salud (OPAS) incluía a miles de médicos extranjeros, muchos de ellos procedentes de Cuba.
En repetidas ocasiones, el expresidente, enemigo declarado de los gobiernos izquierdistas latinoamericanos, cuestionó durante su mandato la profesionalidad de los médicos de la isla caribeña y afirmó que el programa servía para financiar al gobierno comunista, que se quedaba, según él, con gran parte del salario previsto para los médicos.
Antes de asumir el poder en enero de 2019, pero ya como presidente electo, Bolsonaro anunció que impondría condiciones si los médicos cubanos querían seguir en Brasil, lo cual motivó que el gobierno de la isla anunciara la salida del programa y el retiro de 11 000 profesionales sanitarios que entonces trabajaban en Brasil.
“Intentaron acabar con ‘Mais Médicos’, vendieron una imagen negativas de manera peyorativa y ni siquiera se disculparon con los médicos cubanos que se fueron de este país”, declaró Lula.
El mandatario aseguró que la prioridad de este programa serán los médicos formados en Brasil, pero que si es necesario se contratarán extranjeros.