Entre esas monedas podría resaltar bitcoin (BTC), la criptomoneda pionera, con la cual toda persona o empresa puede realizar pagos transfronterizos. Y sin el riesgo de que la transacción sea censurada por alguna sanción estadounidense o de otro Estado.
Para las transacciones también podrían usarse las venideras monedas digitales de banco central (CBDC), que serían utilizadas por los gobiernos para pagar bienes y servicios entre países. Actualmente hay varias CBDC operativas, pero gran parte de ellas se encuentra en desarrollo.
Para Rubio, el reciente acuerdo comercial de Brasil y China, que “da la vuelta” al dólar y resalta al real y el yuan; representa la creación de una “economía secundaria” en el mundo, que será “totalmente independiente de los Estados Unidos”, como lo señaló.
Ambos países forman parte del grupo BRICS, que también tiene en mente darle la espalda a la divisa estadounidense mediante la creación de una nueva moneda pensada para el comercio entre esas cinco naciones.
Además del BRICS, el grupo de naciones que conforman la región del sudeste asiático también declaró su intención de reducir la dependencia del dólar estadounidense. Así como del euro, el yen japonés y la libra esterlina.