Luego de un caótico armado de gabinete y una desordenada transición, el libertario dará sus primeros pasos de gestión. Brindará el discurso inaugural ante sus partidarios y se espera que anticipe el rumbo del gobierno.
Con estética norteamericana, Milei tomará el bastón de mando, jurará frente a la Asamblea Legislativa y saldrá a la explanada para hablarle a sus seguidores. Lo hará de espaldas del Congreso y de la "política": el primer gesto del nuevo presidente.
Milei resultó el candidato más votado en las primarias de agosto con el 29,9% de los votos; luego en las elecciones de octubre quedó segundo con casi el 30% y en la segunda vuelta de noviembre se impuso con el 55% de los sufragios, 11 puntos arriba del candidato oficialista Sergio Massa.
Milei deberá tomar una decisión sobre a quién le hablará: si continuará con el discurso de la motosierra y "los argentinos de bien" o si adoptará el tono de un gobernante y se dirigirá al 46 por ciento de la población que no lo votó.