El desalojo de la pensionista provocó una amplia repercusión social. Pocos días después, en Madrid se celebró una manifestación masiva cuyos participantes instalaron un campamento con tiendas de campaña en la plaza Puerta del Sol, en el centro de la capital española.
Posteriormente, se celebraron protestas en decenas de ciudades de España exigiendo un cambio en la política de vivienda.
Protesta por el derecho a la vivienda
El movimiento de protesta continuó incluso después de que el Congreso de los Diputados, la cámara baja del Parlamento, rechazara las reformas habitacionales propuestas por el Gobierno. Los principales sindicatos del país apoyaron la convocatoria de una huelga general debido a la situación del sector.
Tras el fracaso de las iniciativas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre.
El mandatario declaró posteriormente que, si la mayoría parlamentaria rechaza medidas sobre uno de los temas que más preocupan a los ciudadanos, como el acceso a la vivienda, entonces la ciudadanía debe elegir una nueva composición de la cámara.
(Sputnik)