Cuatro días más tarde, el 20 de julio, su cuerpo fue encontrado en una zona cercana al río Meléndez, en el corregimiento de La Buitrera, al sur de Cali. Según la información difundida por las autoridades colombianas, presentaba múltiples heridas de arma blanca, signos de violencia y estaba atado de manos y pies, por lo que la Fiscalía investiga el caso como un presunto feminicidio.
La investigación dio un giro
En las últimas horas, el caso tomó un rumbo inesperado.
La familia de María Camila aseguró que, durante los procedimientos realizados en el Instituto Nacional de Medicina Legal, fue informada de que la bebé que esperaba ya no estaba en el cuerpo al momento de la necropsia.
La revelación fue difundida por la madre de la víctima, Alba Rubí Gómez, quien realizó un desesperado llamado público para encontrar a su nieta. "Si alguien la tiene, que la entregue viva", pidió entre lágrimas en declaraciones a medios colombianos.
La información fue recogida por diversos medios nacionales y motivó la intervención de la Personería de Cali, que reclamó acelerar las investigaciones para establecer qué ocurrió con la bebé. Sin embargo, hasta el momento la Fiscalía General de la Nación no ha emitido un comunicado oficial que confirme públicamente ese extremo, por lo que la versión continúa basada en la información comunicada a la familia durante los procedimientos forenses.
Versiones contradictorias
Las primeras informaciones divulgadas tras el hallazgo del cuerpo señalaban que el embarazo permanecía intacto y descartaban la hipótesis de una extracción del bebé.
Sin embargo, esa versión comenzó a cambiar este jueves luego de las declaraciones de la familia y de publicaciones de medios nacionales que sostienen que la necropsia habría determinado que la bebé no estaba en el cuerpo de María Camila. La ausencia, por ahora sin una confirmación oficial de la Fiscalía, abrió una nueva línea de investigación que busca determinar si la niña nació con vida, cuál fue su destino y quiénes podrían estar involucrados.
Una motociclista bajo la lupa
Otro de los elementos que concentra la atención de los investigadores es el testimonio de la mujer que trasladó a María Camila el día de su desaparición. De acuerdo con la familia, la motociclista ofreció distintas versiones sobre el recorrido que realizaron. En diferentes momentos afirmó haber llevado a la joven a comprar un champú, luego a una pañalera y finalmente a un centro médico, donde aseguró haberla dejado.
Las aparentes inconsistencias son analizadas por la Fiscalía junto con registros de cámaras de seguridad, pericias telefónicas y otras pruebas recolectadas durante la investigación.
Un caso que conmociona a Colombia
El asesinato de María Camila provocó una profunda conmoción en Cali y en el resto del país. Organizaciones de mujeres, dirigentes políticos y autoridades locales reclamaron una investigación exhaustiva para identificar a los responsables y esclarecer qué ocurrió con la bebé. Mientras la Fiscalía continúa reuniendo evidencia, la familia insiste en que su prioridad es conocer la verdad y encontrar a la niña.