El camino de Mohammadi en la lucha por los derechos humanos comenzó en 2003, y una década después fue arrestada por primera vez. A pesar de estar tras las rejas, continúa apoyando las reivindicaciones y las protestas, incluida la lucha por la justicia en el caso de Mahsa Amini, quien murió en custodia de las autoridades en septiembre de 2022. Este caso se convirtió en un movimiento de gran envergadura que busca más libertades y el respeto a los derechos de las mujeres en Irán.
Además de su activismo, Narges Mohammadi es periodista y ha trabajado para diversas publicaciones. Incluso mientras cumple su condena, denunció la situación de los presos en Irán y sigue desempeñando un papel importante como vicedirectora de la ONG Centro de Defensores de los Derechos Humanos en Teherán.
A lo largo de su carrera, Narges Mohammadi ha sido merecedora de varios reconocimientos, incluido el premio Guillermo Cano a la Libertad de Prensa de la Unesco y el Premio al Valor de Reporteros sin Fronteras, por su valiente denuncia de maltratos y torturas en prisión. Además, este año, ella y otras dos periodistas iraníes encarceladas recibieron el Premio Mundial de la Libertad de Prensa de las Naciones Unidas.
La lucha por los derechos humanos de Narges Mohammadi es un legado que viene de familia, ya que varios miembros de su familia también han enfrentado la prisión por razones similares. Aunque inicialmente estudió física e ingeniería, su compromiso con las cuestiones sociales se vio intensificado por el encarcelamiento de su esposo, Taghi Rahmani, quien pasó 14 años en prisión.
Narges Mohammadi se ha convertido en un símbolo de perseverancia en la lucha por los derechos de las mujeres en Irán y en todo el mundo, y su premio Nobel de la Paz 2023 es un reconocimiento merecido a su incansable labor y sacrificio.