"La injerencia cambia de formas, pero nunca desaparece"
Para el investigador, el caso trasciende la situación judicial del exmandatario hondureño y debe entenderse dentro de un escenario geopolítico más amplio.
"Es otro capítulo de la injerencia de Estados Unidos en América Latina, que cambia sus formas pero nunca deja de estar presente", afirmó. A su vez, sostuvo que también refleja la creciente influencia de Israel en los asuntos internos de los países latinoamericanos.
Hernández ha insistido desde el juicio en que fue víctima de una persecución política orquestada por sus opositores de izquierda. Describió como "calumnias" las acusaciones en su contra.
Hondurasgate
Por otro lado, la trama conocida como Hondurasgate, conformada por 37 audios filtrados que vinculan a Juan Orlando Hernández, Nasry Asfura y gobiernos de Estados Unidos, Israel y Argentina en un supuesto “Plan Cóndor 2.0”, se suma ahora una hipótesis más amplia, la existencia de un “patrón global de injerencia electoral” atribuido a empresas de inteligencia israelí y alianzas con sectores de ultraderecha.
Según explicó García, esos audios exponen una supuesta estrategia para operar de forma secreta mediante campañas de manipulación de la información en redes sociales, con apoyo de agencias radicadas en Estados Unidos y otros países. En ese marco, sostuvo que Honduras "se pliega" a una estrategia regional orientada a combatir a los sectores de izquierda en América.
"Entonces el regreso de Juan Orlando Hernández, más allá de estas cuestiones que tienen que ver con el ámbito local, se inscribe dentro de esta ofensiva destinada a atacar a lo que queda de la izquierda en América Latina", afirmó el entrevistado.