Brasil acusa
La nota recuerda que esa investigación se inició el 15 de julio de 2025 "por provocación de la familia Bolsonaro", a quien culpa de la creciente injerencia de EEUU en los asuntos internos de Brasil.
Es lamentable que todo el trabajo de diálogo y articulación que el Gobierno brasileño ha hecho, incluso con la participación personal de los presidentes Lula y Trump, sea saboteado por intereses meramente electorales y familiares
"Estas embestidas han contado con el auxilio de falsos patriotas que usan cargos y funciones públicas para conspirar contra los intereses familiares", resalta el Gobierno, que cita el reciente viaje del senador Flávio Bolsonaro a Washington.
Bolsonaro es el rival de Lula en las próximas elecciones presidenciales.
"Es lamentable que todo el trabajo de diálogo y articulación que el Gobierno brasileño ha hecho, incluso con la participación personal de los presidentes Lula y Trump, sea saboteado por intereses meramente electorales y familiares", critica el Gobierno.
Lula se defiende
La administración Lula defiende que "no había y no hay" justificación para esas medidas unilaterales, destacando datos como el superávit de más de U$S 424.000 millones que EEUU tiene con Brasil en los últimos 15 años o que en 2025 el 76% de las importaciones procedentes del país norteamericano entraron sin pagar impuesto.
El Gobierno asegura que seguirá negociando para zanjar la investigación de la Sección 301 y que Brasil se reserva el derecho a recurrir a instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad.
"El Gobierno reafirma la expectativa de que las recomendaciones no se conviertan en tarifas efectivas, pero reitera que adoptará toda y cualquier medida capaz de reducir los daños que puedan causarse a la economía, los empleos y la renta de los brasileños", añade.
(En base a Sputnik)