El vicepresidente de Turquía, Fuat Oktay, tuiteó unos minutos después de la réplica pidiendo a la gente que se mantuviera alejada de los edificios dañados, diciendo que sus investigaciones continúan en Hatay.
Por su parte, la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias de Turquía tuiteó una advertencia diciendo: "Es importante que nuestros ciudadanos se mantengan alejados de la costa como precaución ante la subida del nivel del mar de hasta 50 cm".
El terremoto del 6 de febrero dejó hasta ahora más de 46.500 muertos y decenas de miles de heridos en Turquía y Siria, siendo uno de los más fuertes en golpear el área en más de un siglo.