El funcionario señaló que las medidas más efectivas para controlar el brote son el rastreo de contactos y el aislamiento, pues no es un virus que se propague con mucha facilidad ni que hasta ahora haya causado una enfermedad grave.
Las autoridades de salud pública de Europa y América del Norte están investigando más de 100 casos sospechosos y confirmados de la infección en lo que ya es el peor brote fuera de África, donde la enfermedad es endémica.
Hasta el momento se desconocen las causas que estén impulsando el brote. La OMS también señaló que no hay evidencia de que el virus haya mutado.
Los casos de viruela del mono confirmados en las últimas semanas en países no endémicos se elevan ya a 131, con otros 106 sospechosos. Los países que han notificado más contagios son España (40), Portugal (37) y Reino Unido (20).
Los casos se han confirmado por ahora en 17 países, en su mayoría europeos, aunque también se han identificado contagios en Pakistán (2), Israel (1), Canadá (5), EEUU (2) y Australia (2), indicó la OMS durante una sesión técnica de la actual asamblea anual de la organización.