"Hemos cumplido todas las normas culturales y sencillamente no podemos trabajar sin nuestro entregado personal femenino, que es esencial para que podamos acceder a las mujeres que necesitan ayuda desesperadamente", declaró Neil Turner, jefe del Consejo Noruego para los Refugiados en Afganistán, cuyo grupo cuenta con 468 empleadas en el país.
Prevén más pobreza el próximo año
El regreso al poder del grupo talibán sucedió en agosto de 2021, provocando un deterioro de la economía y sumiendo a millones de personas en la pobreza y el hambre.
Las sanciones impuestas a los dirigentes talibanes, el bloqueo de las transferencias bancarias y la congelación de miles de millones en las reservas de divisas de Afganistán restringen el acceso del país a las instituciones mundiales y al dinero exterior que sostenía la economía, dependiente principalmente de la ayuda internacional previo a la retirada de las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN.
Martin Schuepp, un alto funcionario del Comité Internacional de la Cruz Roja, aseguró el mes pasado que más afganos lucharán por sobrevivir a medida que las condiciones de vida se deterioren en el próximo año, mientras el país se prepara para su segundo invierno bajo el régimen talibán.
Estados Unidos advirtió de que la prohibición de las ONG interrumpirá la asistencia vital a millones de personas. "Las mujeres son fundamentales en las operaciones humanitarias en todo el mundo", declaró el Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken. "Esta decisión podría ser devastadora para el pueblo afgano"., agregó.
“Las Naciones Unidas y sus socios, actualmente apoyan a más de 28 millones de afganos que dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir", según Guterres.
El respeto de los derechos de la mujer es un punto de fricción en las negociaciones entre el gobierno talibán y la comunidad internacional.