El impacto de la explosión derrumbó el tejado de la mezquita, que se vino abajo y dejo decenas de heridos, adelantó Zafar Khan, agente de policía local, a la agencia AP.
En los primeros balances liberados por las autoridades, se estima que la mayoría de las víctimas sean uniformados policiales dado que la sede religiosa está ubicada dentro de un extenso complejo que da cabida al cuartel general de la policía de Peshawar.
Por su parte, Ghulam Ali, gobernador de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, de la que Peshawar es capital, dijo que cerca de 150 personas habían resultado heridas, la mayoría de ellas agentes de policía.
Los equipos de emergencia trabajan este lunes para retirar los escombros y rescatar a las personas que aún quedan bajo los muros de la edificación.
Según la policía, muchos de los heridos se encuentran en estado crítico.
La explosión se produjo en un lugar especialmente sensible de Peshawar, a unos 50 kilómetros de la frontera con Afganistán, situación que llevó al Gobierno pakistaní a poner a todo el país en máxima alerta.